
Washington, 1 de octubre de 2025.– El Gobierno Federal de Estados Unidos inició este martes un cierre parcial de operaciones (conocido como shutdown), luego de que demócratas y republicanos en el Congreso no alcanzaran un acuerdo para aprobar el presupuesto correspondiente al nuevo año fiscal.
La medida, que no se registraba desde hace siete años, implica la suspensión inmediata de la mayoría de los servicios federales, con excepción de los considerados esenciales como seguridad nacional, fuerzas armadas, aeropuertos y hospitales militares.
Impacto en trabajadores y servicios
Más de dos millones de empleados públicos se verán obligados a detener actividades, y una gran parte de ellos no recibirá salario de manera temporal mientras dure la parálisis administrativa. En el caso de quienes trabajan en funciones críticas, deberán continuar en sus puestos, pero sin percibir pago hasta que el Congreso logre un acuerdo presupuestal.
Las oficinas de agencias como el Departamento de Educación, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y servicios de parques nacionales permanecerán cerradas. También se prevén retrasos en trámites de pasaportes, permisos migratorios y servicios consulares.
Un pulso político
El cierre refleja nuevamente la polarización política en Washington. Mientras los republicanos presionan por mayores recortes en gasto social y migratorio, los demócratas insisten en garantizar financiamiento a programas prioritarios de la administración actual.
La Casa Blanca acusó a la oposición de “utilizar como rehenes” a millones de familias estadounidenses al bloquear la aprobación del presupuesto, mientras que líderes republicanos argumentaron que la medida busca “poner fin al despilfarro gubernamental”.
Antecedentes y posibles escenarios
El último shutdown se registró en diciembre de 2018 y se prolongó durante 35 días, convirtiéndose en el más largo de la historia. Expertos advierten que la duración del actual cierre dependerá de la rapidez con que el Congreso logre un consenso.
Economistas anticipan que, de extenderse varias semanas, el cierre podría afectar la economía estadounidense, generar pérdidas millonarias y provocar incertidumbre en los mercados internacionales.