
Oaxaca de Juárez, Oax., 17 de septiembre de 2025. — La violencia entre las comunidades de Santiago Amoltepec y Santa María Zaniza, en la Sierra Sur, obligó a suspender actividades educativas y de transporte debido a la falta de condiciones de seguridad, tras el enfrentamiento armado ocurrido el pasado fin de semana.
La Sección 22 del SNTE informó que no existen garantías para continuar con las clases en Amoltepec y responsabilizó al Gobierno del Estado por la omisión en atender el conflicto agrario que persiste desde hace décadas. En un comunicado, los docentes exigieron mayor presencia de seguridad, libre tránsito y atención a las necesidades básicas de la población.
“Hoy no existen condiciones para trabajar en las escuelas. La vida de estudiantes, maestros y familias está en riesgo. Exigimos al gobierno de Oaxaca y al gobierno federal que intervengan de inmediato para frenar esta violencia”, señalaron los profesores.
Por su parte, la empresa Autotransportes Santiago Amoltepec S.A. de C.V. anunció la suspensión temporal del servicio hacia la ciudad de Oaxaca, ya que el camino por Santa María Zaniza se mantiene bloqueado y las vías alternas resultan inseguras.
El domingo resurgió la violencia en los parajes de Río Ciruelo y Río Algodón, con un saldo preliminar de dos personas asesinadas, cinco lesionadas y un hombre desaparecido. De manera extraoficial, pobladores identificaron al desaparecido como José Santiago Gutiérrez, de 57 años, comunero de Amoltepec.
El conflicto entre ambas comunidades ha dejado más de 300 muertes en las últimas décadas. En 1986, un ataque armado en Zaniza provocó 28 víctimas, mientras que en diciembre de 2024 fue asesinado el presidente municipal de Amoltepec, Mario Hernández García, sumándose a la lista de autoridades locales caídas en el contexto de esta disputa.
La Secundaria Técnica No. 173 de Amoltepec confirmó la suspensión indefinida de actividades para proteger a alumnos y personal, lo que agrava la situación de aislamiento en la región, ya afectada por carencias en servicios de salud y alimentación.
Con escuelas cerradas, transporte suspendido y caminos bloqueados, la Sierra Sur enfrenta nuevamente un escenario de violencia e incertidumbre que amenaza la vida cotidiana de sus habitantes.