16 de septiembre de 2025 | Oaxaca de Juárez.—

La conmemoración del Grito de Independencia en Oaxaca estuvo marcada por una ola de violencia que dejó al menos tres personas asesinadas, entre ellas dos mujeres, además del hallazgo de mensajes amenazantes presuntamente firmados por grupos criminales dirigidos contra mandos policiales.

Los hechos ocurrieron durante la noche libre del 15 de septiembre, cuando miles de familias se congregaban en plazas públicas y comunidades para participar en las festividades patrias. Mientras se celebraban los actos oficiales y culturales, en distintos puntos del estado se registraron ataques armados que derivaron en la muerte de tres personas cuyas identidades no han sido reveladas oficialmente.

En uno de los escenarios de los homicidios fueron localizadas cartulinas con amenazas contra jefes de corporaciones policiacas, lo que apunta a una posible escalada de la confrontación entre grupos delictivos y fuerzas de seguridad. Estos mensajes, de acuerdo con reportes extraoficiales, estarían firmados por presuntas células del crimen organizado que operan en la región.

Aunque hasta el momento las autoridades estatales no han emitido un informe detallado, se sabe que los hechos generaron un refuerzo inmediato de los operativos de vigilancia en la capital oaxaqueña y en municipios conurbados. Elementos de la Guardia Nacional y de la Policía Estatal patrullaron zonas estratégicas con el objetivo de evitar nuevos incidentes durante el fin de semana festivo.

El clima de violencia también provocó alarma entre la ciudadanía, que denunció en redes sociales el contraste entre la imagen de fiesta que se vivía en las plazas públicas y la inseguridad que persiste en barrios y comunidades. Organizaciones sociales y defensores de derechos humanos exigieron a las autoridades estatales y federales una investigación pronta y eficaz, así como medidas de protección para la población civil.

Especialistas en seguridad señalaron que la colocación de mensajes intimidatorios contra mandos policiales refleja una intención clara de amedrentar a las corporaciones y debilitar la estrategia de seguridad, lo que podría tener repercusiones en los próximos meses si no se atiende con firmeza.

La jornada, que debía estar dedicada al orgullo nacional y a la unidad social, terminó convertida en un recordatorio de los desafíos que enfrenta Oaxaca en materia de seguridad pública.