
Santa María Tonameca, Oax., 22 de agosto de 2025.– Un fenómeno natural sin comparación volvió a ocurrir en la costa de Oaxaca. Durante la tercera arribada de la temporada 2025–2026, más de 142 mil tortugas golfina (Lepidochelys olivacea) llegaron a Playa Escobilla, en el municipio de Santa María Tonameca, para depositar sus huevos en la arena.
De acuerdo con el funcionario de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Pável Palacios Chávez, en tan solo tres días se contabilizaron 142,588 ejemplares, cifra que reafirma al santuario Escobilla como uno de los sitios de anidación de tortuga marina más importantes del planeta.
Un santuario de relevancia mundial
Playa Escobilla es considerada un santuario natural protegido y cada temporada recibe entre cientos de miles y hasta millones de hembras que desovan de manera sincronizada. Este fenómeno, conocido como arribada, consiste en que decenas de miles de tortugas emergen del mar casi al mismo tiempo para anidar en la misma playa, garantizando que, pese a los depredadores naturales, millones de crías logren sobrevivir.
La Conanp detalló que el monitoreo de las arribadas se realiza de manera permanente por personal especializado y brigadas comunitarias, quienes registran las cifras y vigilan el resguardo de los nidos. Además, se mantiene un estricto control para evitar el saqueo de huevos y la caza furtiva, delitos que en años anteriores representaron una seria amenaza para la especie.
Conservación bajo presión
La tortuga golfina está catalogada como especie amenazada en la lista de la NOM-059 de la Semarnat y también en la lista roja de la UICN. Aunque las arribadas masivas son un signo positivo de recuperación, especialistas advierten que aún enfrenta graves riesgos derivados del cambio climático, la contaminación de mares y costas, así como la pérdida de hábitat y la pesca incidental.
“Cada arribada es motivo de celebración, pero también de responsabilidad. No basta con que lleguen a la playa, debemos asegurar que los huevos se incuben con éxito y que las crías lleguen al mar”, explicó Palacios Chávez en su reporte.
Orgullo y desafío para Oaxaca
Este fenómeno natural no solo tiene un valor ecológico, sino también cultural y turístico. Miles de visitantes nacionales y extranjeros acuden cada año a Escobilla para presenciar la magia de la anidación y la liberación de tortuguitas, lo que se ha convertido en un atractivo de la Costa oaxaqueña. Sin embargo, autoridades y ambientalistas coinciden en que el turismo debe ser regulado para no alterar los ciclos de reproducción.
Con este nuevo registro, Oaxaca consolida su papel como epicentro mundial de conservación de tortugas marinas, al tiempo que enfrenta el reto de mantener la protección de estas especies frente a presiones ambientales y sociales.