
4 de agosto de 2025 — El legendario actor Anthony Hopkins ha vuelto a causar sensación en redes sociales, esta vez no por una película o premiación, sino por protagonizar un video viral en el que aparece usando una faja facial lanzada recientemente por Kim Kardashian, comparada por muchos con la máscara que usó como Hannibal Lecter en El silencio de los inocentes.
En el video, Hopkins aparece con la Seamless Sculpt Face Wrap, una prenda de compresión facial diseñada por la marca Skims, mientras dice con su característico tono teatral: “Hello Kim, I’m already feeling 10 years younger”, seguido del inquietante sonido de sorbo que hizo icónico a su personaje caníbal. El actor remata el mensaje con un guiño macabro: “Don’t be afraid to come over for dinner”.
La publicación, compartida originalmente por el propio actor en su cuenta de Instagram, fue retomada con entusiasmo por Kim Kardashian, quien la reposteo acompañada de la frase “I’M SCREAMING!!!!”, desatando risas, memes y miles de reacciones. La escena recuerda inevitablemente al bozal de su personaje en el clásico de 1991, y ha sido interpretada por muchos como una fina sátira del producto y de los estándares de belleza que promueve.
Una crítica envuelta en humor
El lanzamiento del producto —una faja de compresión para moldear el rostro durante el sueño— ha generado controversia desde su aparición el 29 de julio. Aunque promete mejorar el contorno facial gracias a su tejido con colágeno, dermatólogos y usuarios han cuestionado su efectividad y han señalado los riesgos de promover soluciones estéticas sin base médica clara.
Hopkins, sin necesidad de pronunciar una sola crítica directa, convirtió en performance lo que muchos pensaban: el parecido con su máscara de Hannibal era simplemente demasiado evidente para dejarlo pasar.
Un momento viral que cruza generaciones
La escena no solo ha renovado el interés por el personaje de Hannibal Lecter, sino que ha puesto a dialogar a dos íconos culturales separados por generaciones: el arte dramático del actor británico y la maquinaria del marketing influencer de Kim Kardashian. El resultado: una colaboración no oficial que, en lugar de polarizar, ha hecho reír al público y ha abierto un debate sobre belleza, ironía y cultura pop.
“Gracias, Kim. No temas venir a cenar…”
Hopkins, fiel a su estilo, no desaprovechó la oportunidad de burlarse de sí mismo… y del capitalismo estético, con un solo video.