
Por primera vez desde que Rusia inició su invasión a Ucrania en febrero de 2022, un alto funcionario ruso ha visitado Estados Unidos. Kiril Dmítriev, director del Fondo Ruso de Inversión Directa y emisario del Kremlin para asuntos económicos, se reunió en Washington con Steve Witkoff, enviado especial estadounidense para Oriente Próximo y Rusia. Esta reunión, facilitada por la Administración de Donald Trump mediante el levantamiento temporal de sanciones contra Dmítriev, marca un posible deshielo en las relaciones entre Moscú y Washington.
Durante su estancia, Dmítriev propuso proyectos conjuntos en sectores como la explotación de tierras raras en el Ártico, buscando promover la cooperación económica entre ambas naciones. Sin embargo, estas iniciativas se dan en un contexto de tensiones persistentes, ya que Rusia mantiene una presencia militar significativa en Ucrania y ha rechazado propuestas de alto el fuego.
La visita también ocurre en medio de nuevas medidas comerciales por parte de Estados Unidos, que impuso aranceles del 10% a múltiples países, excluyendo a Rusia debido a las sanciones ya existentes. Mientras tanto, el Congreso estadounidense considera sanciones adicionales dirigidas a las exportaciones rusas si no se avanza en negociaciones de buena fe.
Analistas interpretan este encuentro como un intento de ambas partes por explorar vías de diálogo y cooperación, aunque las diferencias en torno al conflicto en Ucrania y las sanciones económicas continúan representando obstáculos significativos para una normalización plena de las relaciones bilaterales.