En el último lustro, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha contabilizado 19,659 interrupciones en el suministro eléctrico, evidenciando un incremento del 85% en los últimos cuatro años. Los cortes de energía pasaron de 2,745 en 2019 a 5,088 reportados en 2023. 

Las causas de estos apagones son diversas, incluyendo:

• Fenómenos meteorológicos como huracanes, frentes fríos, tormentas tropicales y ventiscas.

• Accidentes vehiculares que dañan la infraestructura eléctrica.

• Lluvias intensas y daños colaterales por sismos.

• Infraestructura eléctrica envejecida y falta de mantenimiento adecuado.

• Carencia de insumos o refacciones necesarias para la reparación y mantenimiento de la red. 

Además, factores como la insuficiente generación eléctrica y las altas temperaturas han contribuido a la inestabilidad del sistema eléctrico nacional. En mayo de 2024, por ejemplo, la salida de operación de varias centrales generadoras, combinada con una elevada demanda debido a las altas temperaturas, llevó al Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) a declarar estados operativos de emergencia, resultando en apagones en varios estados del país. 

La falta de inversión en infraestructura y mantenimiento también ha sido señalada como una causa subyacente de las interrupciones en el servicio eléctrico. Estudios indican que la inversión en la CFE ha disminuido en comparación con sexenios anteriores, lo que podría estar afectando la capacidad de la empresa para ofrecer un servicio confiable. 

Estos apagones han tenido un impacto significativo en la vida cotidiana de millones de mexicanos, afectando actividades domésticas, comerciales e industriales, y resaltando la necesidad de fortalecer la infraestructura eléctrica del país para garantizar un suministro estable y confiable.