
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que este martes mantendrá una conversación con su homólogo ruso, Vladímir Putin, con el objetivo de avanzar en una iniciativa de paz que busca poner fin al conflicto en Ucrania. Este diálogo se centrará en aspectos clave como posibles concesiones territoriales y el control de infraestructuras críticas, entre ellas la central nuclear de Zaporiyia.
Trump ha expresado su optimismo respecto a la posibilidad de alcanzar un alto el fuego, destacando que “hay muchas posibilidades” de lograr un acuerdo, especialmente tras el trabajo intensivo realizado durante el fin de semana para poner fin a la guerra.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha mostrado disposición para implementar de inmediato el plan propuesto por Washington. Sin embargo, Putin ha manifestado reservas, argumentando que la propuesta actual no aborda las causas profundas del conflicto.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha señalado la dificultad de iniciar negociaciones de paz mientras continúan los enfrentamientos activos. En este contexto, el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, se reunió recientemente con funcionarios del Kremlin para proponer un alto el fuego inmediato e incondicional, propuesta que no fue aceptada por Putin.
La comunidad internacional observa con cautela estos avances. La Unión Europea y la OTAN han expresado escepticismo sobre las intenciones de Rusia, mientras que algunos países europeos, como Italia, han declinado participar en posibles misiones de paz, reflejando la oposición pública a tales intervenciones.
Se espera que la conversación entre Trump y Putin sea un paso significativo hacia la resolución del conflicto en Ucrania, aunque persisten desafíos relacionados con la soberanía y la integridad territorial ucraniana.