Los cuerpos de los oaxaqueños fallecidos en la caja de un tráiler abandonado en San Antonio, Texas, fueron recibidos durante esta jornada por sus respectivas familias en las regiones de la Sierra Norte y Mixteca, así como en la Cuenca del Papaloapan, donde habrán de depositar sus restos en el descanso municipal.
Durante la madrugada, la carroza con el cuerpo de Josué, procedente del Estado de México hizo una pequeña parada, en el tramo de las carreteras 190 y 175, donde familiares y amistades la esperaban para dirigirse en caravana a Santa María Tlahuitoltepec, en la Sierra Norte.
A lo largo del serpenteado trayecto –unos 115 kilómetros—se les sumaron otras personas que conocieron a la víctima, que apenas el pasado mes de junio determinó migrar a Estados Unidos para trabajar, en su legítimo derecho por aspirar a una vida sin privaciones.
Los oaxaqueños fallecidos en la tragedia del pasado 27 de junio son Marco Antonio y Javier, de San Miguel Huautla, en la región Mixteca; así como Josué, de Santa María de Tlahuitoltepec, Sierra Norte; y Mariano, de San Felipe Usila, de la Cuenca de Papaloapan.
La Fuerza Aérea se encargó de la transportación aérea, y personal civil contratado por el Gobierno federal, estuvo a cargo del desplazamiento por tierra. El cuerpo de Josué llegó al aeropuerto de Toluca.
De igual manera, los deudos de Mariano, recibieron los restos en San Felipe Usila de la Cuenca del Papaloapan donde este jueves es velado, y posteriormente sepultado.
En la población de Cerro Verde, San Miguel Huautla, en la Mixteca, ya recibieron el cuerpo de un migrante, y se espera que el segundo, un joven de 18 años de edad, también de esta localidad, llegue en las próximas horas.
Las víctimas fueron parte de los más de 50 migrantes, de distintas nacionalidades, que murieron asfixiados dentro de la caja del tráiler abandonado en San Antonio, Texas.